jueves, 16 de octubre de 2014

Más de medio siglo de castrismo...y qué más?

Lo comenta la periodista cubana, Giselle Morales Rodríguez, autora del blog Cuba Profunda.


El Timbeke lo reproduce por su interesante perspectiva de los escollos económicos y sociales que enfrentan los cubanos de a pie en la Cuba de hoy, esa Cuba profunda que pasa inadvertida para los que transita por las calles de sus ciudades mejor engalanadas, lejos del mundo de la moneda convertible, de los hijos de papá y por supuesto, ni que decir, de los "polos turísticos".

Este post de Cuba Profunda, titulado De la televisión analógica al apagón total, describe algo más que una contradicción, revela el fracaso de un sistema que ha transitado por más de medio siglo por el país, a un alto costo,  sacrificios y privaciones personales. Quizás la autora no se lo propone, pero ese es el resultado que salta a la vista.

DE LA TELEVISION ANALOGICA AL APAGON TOTAL




 
Parecía una cola para comprar huevos de los llamados baratos o carne de res por la libre. La gente llegaba y rezaba el salmo de rigor: “¿Quién es el último?”. “¿Detrás de quién tú vas?”. “Detrás de la muchachita de la blusa roja que va detrás de la señora del pañuelo”. Y la fila crecía sospechosamente, no porque hubiese marcado algún iraquí con pinta del Estado Islámico, sino porque el tumulto estaba armado justo frente a una tienda de Cimex.

Imaginando estaba cuál era el artículo en rebaja por inminente caducidad cuando me voceó, de acera a acera, el vecino con quien suelo entablar discusiones de economistas no titulados: “¿Viste que sí hay dinero en la calle?”. Abrió la jaba y me alargó el comprobante recién rasgado en la puerta de salida: caja decodificadora de televisión digital, 38.30 CUC. “¿Hay o no hay dinero, periodista?”.

Me encogí de hombros, como en escaramuzas anteriores por el precio de los carros o como de seguro habré de hacer —desde ya me lo vaticino— cuando él sea de los primeros espirituanos en conectarse a Internet desde la casa; un escenario que, dicho sea de paso, está a la vuelta de la esquina pese a la “virulencia” de las nuevas tecnologías y a los planes de la Usaid.


Me encogí de hombros y hasta me alegré por los adelantados, los que tienen dinero suficiente para erogar casi 40 CUC por el disfrute de la televisión digital —mejor recepción, nuevos canales, opciones impensadas en la versión analógica—; pero con la misma vehemencia me planté en mis trece, determinada como estoy a ser la última en migrar, allá por el 2021 y cuando no quede más remedio, a la televisión digital.

No tengo nada en lo personal contra las cajas decodificadoras, que transforman la señal aérea y la cuelan sin boronillas en la pantalla de mi LG; ni me opongo obstinadamente al progreso. Me indigna, sin embargo, por principios: ¿cómo va a costar 38.30 CUC —dos meses de trabajo para mí, sabrá Dios cuántos de chequera para un jubilado— un aparatito que da acceso a la precaria programación de la televisión cubana?

¿Cómo se va a vender con todo el morro en divisa o 25 veces más en moneda nacional un equipo imprescindible para sintonizar canales que ya debían existir desde mucho antes y para todos por igual? Y es que no se trata de la televisión por cable, léase bien, sino de la misma televisión pública de siempre que ha entrado, por fin, en el siglo XXI.

De seguro los compañeros que idearon el decodificador que hoy se expende en la red comercial —mezcla de un modelo chino con aportes nuestros para que fuera imposible de vulnerar— me dirán que todavía falta para el apagón analógico, que mientras tanto puedo seguir viendo la televisión como si nada y que para abaratar los costos de producción a gran escala se estudian alternativas. Se estudian… esa frase me suena…

No sé si aumentarán los salarios y las chequeras, si disminuirán de golpe los precios de las cajas decodificadoras o si ensamblarán modelos más elementales y, por ende, menos caros. Solo espero que en estos siete años de cuenta regresiva no me exhorten, ni a mí ni a los ancianos con chequera, a pedirle un crédito al banco, también para agenciarme un puesto frente a la televisión digital.

domingo, 12 de octubre de 2014

The New York Times pide terminar el embargo a Cuba

El Timbeke reproduce un editorial publicado este domingo, 12 de octubre de 2014, por el diario The New York Times, en el que pide la eliminación del embargo estadounidense a Cuba.

Haciéndonos eco de todas las voces que buscan alternativas democráticas y pacíficas para salir de la dictadura castrista, reproducimos este editorial para beneficio de nuestros lectores.



TIEMPO DE ACABAR EL EMBARGO
Cuando mira un mapa del mundo, el Presidente Obama debe sentir angustia al contemplar el lamentable estado de las relaciones bilaterales que su administración ha intentado reparar. Sería sensato que el líder estadounidense reflexione seriamente sobre Cuba, donde un giro de política podría representar un gran triunfo para su gobierno.
Por primera vez en más de medio siglo, cambios en la opinión pública estadounidense y una serie de reformas en Cuba, han hecho que sea políticamente viable reanudar relaciones diplomáticas y acabar con un embargo insensato. El régimen de los Castro ha usado dicho embargo para excusar sus fallas y ha mantenido a su pueblo bastante aislado del resto del mundo. Obama debe aprovechar la oportunidad para darle fin a una larga era de enemistad, y ayudar a un pueblo que ha sufrido enormemente desde que Washington cortó relaciones diplomáticas en 1961, dos años después de que Fidel Castro llegó al poder.
 
En años recientes, el deplorable estado de su economía ha obligado a Cuba a implementar reformas. El proceso se ha vuelto más urgente a raíz de la crisis financiera en Venezuela, dado que Caracas le proporciona petróleo subsidiado. Con el temor de que Venezuela tenga que recortar su ayuda, líderes en la isla han tomado pasos importantes para liberalizar y diversificar una economía que históricamente ha tenido controles rígidos.
Al mismo tiempo, el gobierno cubano ha comenzado a permitir que sus ciudadanos se empleen en el sector privado y que vendan propiedades como automóviles y casas. En marzo, la Asamblea Nacional de Cuba pasó una ley con el fin de atraer inversión extranjera. Con capital brasileño, Cuba está construyendo un puerto marítimo, un enorme proyecto que solo será económicamente viable si se suspenden las sanciones estadounidenses. En abril, diplomáticos cubanos comenzaron a negociar los términos de un tratado de cooperación que esperan firmar con la Unión Europea. Han asistido a las primeras reuniones preparados, ansiosos y conscientes de que los europeos van a pedir mayores reformas y libertades ciudadanas.
El gobierno autoritario sigue acosando disidentes, quienes frecuentemente son detenidos por períodos cortos. La Habana no ha explicado la sospechosa muerte del activista político Oswaldo Payá. Pero en años recientes el gobierno ha liberado a la mayoría de los presos políticos que llevaban años tras las rejas.
El año pasado se flexibilizaron las restricciones de viaje para los cubanos, lo cual permitió que disidentes prominentes viajaran al exterior. En la actualidad, existe un ambiente de mayor tolerancia para aquellos que critican a sus líderes en la isla, pero muchos aún temen las repercusiones de hablar francamente y exigir mayores derechos.
El proceso de las reformas ha sido lento y ha habido reveses. Pero en conjunto, estos cambios demuestran que Cuba se está preparando para una era post-embargo. El gobierno afirma que reanudaría con gusto las relaciones diplomáticas con Estados Unidos sin condiciones previas.
Como primer paso, la Casa Blanca debe retirar a Cuba de la lista que mantiene el Departamento de Estado para penalizar países que respaldan grupos terroristas. Actualmente, las únicas otras naciones en la lista son Sudán, Irán y Siria. Cuba fue incluida en 1982 por su apoyo a movimientos rebeldes en América Latina, aunque ese tipo de vínculos ya no existen. Actualmente, el gobierno estadounidense reconoce que La Habana está jugando un papel constructivo en el proceso de paz de Colombia, sirviendo de anfitrión para los diálogos entre el gobierno colombiano y líderes de la guerrilla.
Las sanciones por parte de Estados Unidos a la isla comenzaron en 1961 con el objetivo de expulsar a Fidel Castro del poder. A través de los años, varios líderes estadounidenses han concluido que el embargo ha sido un fracaso. A pesar de eso, cualquier iniciativa para eliminarlo ha traído consigo el riesgo de enfurecer a miembros del exilio cubano, un grupo electoral que ha sido decisivo en los comicios nacionales. Sin embargo la generación de cubanos que defienden el embargo está desapareciendo. Miembros de las nuevas generaciones tienen distintos puntos de vista, y muchos sienten que el embargo ha sido contraproducente para fomentar un cambio político. Según una reciente encuesta, el 52 porciento de norteamericanos de origen cubano en Miami piensan que se debe terminar el embargo. Una amplia mayoría quiere que los países vuelvan a tener relaciones diplomáticas, una posición que comparte el electorado norteamericano en general.
Cuba y Estados Unidos tienen sedes diplomáticas en sus capitales, conocidas como secciones de interés, que desempeñan las funciones de una embajada. Sin embargo, los diplomáticos estadounidenses tienen pocas oportunidades de salir de la capital para interactuar con el pueblo cubano y su acceso a los dirigentes de la isla es muy limitado.
En 2009, la administración Obama tomó una serie de pasos importantes para flexibilizar el embargo, facilitando el envío de remesas a la isla y autorizando a un mayor número de cubanos radicados en Estados Unidos a viajar a la isla. También creó planes que permitirían ampliar el acceso a telefonía celular e internet en la isla. Aún así, sería posible hacer más. Por ejemplo, se podría eliminar los límites a las remesas, autorizar mecanismos de inversión en las nuevas microempresas cubanas y expandir las oportunidades para norteamericanos que deseen viajar a la isla.
Washington podría hacer más para respaldar a las empresas norteamericanas que tienen interés en desarrollar el sector de telecomunicaciones en Cuba. Pocas se han atrevido por temor a las posibles repercusiones legales y políticas.
De no hacerlo, Estados Unidos estaría cediendo el mercado cubano a sus rivales. Los presidentes de China y Rusia viajaron a Cuba en julio con miras a ampliar vínculos.
Reanudar relaciones diplomáticas, para lo cual la Casa Blanca no necesita respaldo del Congreso, le permitiría a Estados Unidos ampliar áreas de cooperación en las cuales las dos naciones ya trabajan conjuntamente. Estas incluyen la regulación de flujos migratorios, operaciones marítimas e iniciativas de seguridad de infraestructura petrolera en el Caribe. El nivel y envergadura de la relación podría crecer significativamente, dándole a Washington más herramientas para respaldar reformas democráticas. Es factible que ayude a frenar una nueva ola migratoria de cubanos desesperanzados que están viajando a Estados Unidos en balsas.
Una relación más saludable podría ayudar a resolver el caso de Alan Gross, un experto en desarrollo que lleva casi cinco años detenido en la isla. Más aún, crearía nuevas oportunidades para fortalecer la sociedad civil, con lo cual gradualmente se disminuiría el control que ejerce el estado sobre la vida de los cubanos. Si bien la Casa Blanca puede tomar ciertos pasos unilateralmente, desmantelar el embargo requeriría una acción legislativa en Washington.
En abril, varios líderes del hemisferio se reunirán en Ciudad de Panamá con motivo de la séptima Cumbre de las Américas. Varios gobiernos de América Latina insistieron en invitar a Cuba, rompiendo así con la tradición de excluir a la isla por exigencia de Washington.
Dada la cantidad de crisis a nivel mundial, es posible que la Casa Blanca considere que darle un giro sustancial a su política respecto a Cuba no es una prioridad. Sin embargo, un acercamiento con la isla más poblada del Caribe que incentive el desbloqueo del potencial de los ciudadanos de una de las sociedades más educadas del hemisferio, podría representar un importante legado para la administración. También ayudaría a mejorar las relaciones de Estados Unidos con varios países de América Latina y a impulsar iniciativas regionales que han sufrido como consecuencia del antagonismo entre Washington y La Habana.
Aún así, a raíz de la invitación a Cuba a la cumbre, la Casa Blanca no ha confirmado si Obama asistirá.
Tiene que hacerlo. Sería importante que hiciera presencia y lo considerara como una oportunidad para desencadenar un logro histórico.
 

martes, 7 de octubre de 2014

El salario de un bloguero cubano

El Timbeke reproduce en esta ocasión el artículo publicado por Carlos Luis Sotolongo Puig, en su blog Isla nuestra de cada dia. Nadie mejor que los periodistas y blogueros que viven dentro de Cuba y respiran el aire cotidiano de lo que allí acontece, para explicarlo.

Por esa razón El Timbeke se ha limitado al expresar sus opiniones y comentarios, que por muy objetivos que quieran ser, siempre van a adolecer de la falta de contacto diario con la realidad. Lo comprendo.

Hay ocasiones, en que nuestra mirada, sin duda,  contribuye a esclarecer y completar ese panorama, por tener desde el exterior otra perspectiva de la vida nacional. En esas ocasiones nuestros comentarios no dejarán de ver la luz y de intervenir en el debate nacional.

Por ahora los invito a disfrutar la lectura de Imaginario soliloquio postmoderno de la cucarachita Martina, escrito por Carlos Luis.




Estos billeticos, distribuidos de mayor a menor, suman mi primera remuneración salarial, que recibiera el pasado jueves después de un mes de trabajo. No sé si alegrarme o deprimirme.

Soy adiestrado. Mi sueldo es de 345 pesos en moneda nacional (ahora noto que tiene su gracia. Es un número fácil de graficar con los dedos, en tanto son tres dígitos consecutivos. Vaya, como que se podrían inventar una coreografía y todo). Llevado a pesos convertibles —el cruel y despiadado compañero CUC— sería cerca de 13.80, o sea: casi nada.
 
Les confieso que desde hace rato me daba vueltas la idea de asociar el sublime y traumático acto de cobrar con el popular cuento infantil cuyo personaje principal es la vanidosa cucarachita Martina, quien se encuentra una moneda mientras limpiaba su casa. (En España la historia la protagoniza una ratita —la ratita presumida—y en Panamá el nombre de la cucarachita es Mandinga, para que los amigos lectores allende de los mares no estén desorientados).
 
En fin, que me imaginaba en vivo y a todo color a Martina barriendo la sala de su casa cuando ¡puf! se encuentra en el piso 345 pesos en moneda nacional y no una moneda de oro. Estoy seguro que la alegría no sería tanta. Sí sería un alivio porque, seamos honestos, algo es mejor que nada, pero la pobre cucarachita no pegaría saltos de loca ni podría saber de primera y pata qué quería comprarse con eso.
 
Más me parece verla tomar el fajo de billetes, respirar aliviada porque tiene algo para “ir tirando” por tres o cuatro días, que salir corriendo para la shopping. Se me ocurren varias posturas a asumir:
En todos los casos, separar primero la cotización del sindicato y la UJC, si pertenece a la organización. Luego puede ir —no correr— hasta la tienda de productos industriales y comprar pasta de dientes, detergente líquido, una estopita para fregar, espaguetis por la libre, una colcha, una botella de vino Soroa (ese sería el único gustico a darse), desincrustante para el baño… Todo ello en el supuesto caso de que Martina viva cerca del establecimiento; de lo contrario debemos descontar el dinero del transporte público y dejar una reserva por si la guagua no pasa y deba coger un motorcito de cinco pesos o un coche tirado por caballos.
 
También podría —esta variante creo sería la más usual— sentarse en la mesa con el dinero delante, una vez terminada la faena. Mirarlo, volverlo a mirar y cambiar la pregunta. Ya no sería: “¿Qué me compraré”?, tal cual narra la historia, sino “¿Qué me puedo comprar?”, pronunciado con cierto escepticismo.
 
Si Martina tiene móvil, póngale el cuño que lo va a recargar con un bono de 5 CUC, luego de haber pasado por la casa de cambio (CADECA), claro; si no vive en el lugar donde trabaja, guardará algo para el viaje o un imprevisto.
Muy importante: en esta historia Martina debe tener a su mamá, su papá, o ambos, vivitos y coleando para que la sigan manteniendo; debe cumplir a rajatabla las medidas de ahorro energético en la casa para pagar poca corriente y ni se le ocurra ir al mercado a comprar papa o malanga… Nada de ropas, zapatos, y mucho menos hijos: esos temas quedan prohibidos cuando se tiene un sueldo de 345.
Y en medio de ese imaginario soliloquio posmoderno, siempre quedará la duda: ¿Y si Martina fuera cuentapropista…?
 
Por estos días el salario es denominador común del chateo o las llamadas con la gente de mi grupo universitario. Casi todo el mundo ha hecho rituales parecidos. Con el sueldo delante, algunos le han hecho fotos, como yo; han sacado cuentas y resolvieron que les da para comprarse unas gafas y retocarse el pelo, a otros para sufragar los gastos de transporte, contribuir mínimamente a la economía familiar, ver a la novia que está lejos, ir al Coppelia varios días a la semana y, al menos por esta vez, guardar el billete de cinco pesos como regalo simbólico a un pariente que está fuera de Cuba. El mes próximo, ya veremos.

lunes, 22 de septiembre de 2014

El Papa Francisco llora en Albania

El Papa Francisco se conmovió hasta las lágrimas al escuchar los relatos de las víctimas de la persecución comunista en Albania, durante la visita a ese país.



El Timbeke reproduce un reportaje al respecto publicado en Radio Vaticana. Este es el enlace 
http://es.radiovaticana.va/news/2014/09/21/hoy_hemos_tocado_a_los_mártires,_dijo_el_papa_en_albania,_conmovido/spa-826622.

 Y este el comentario, para quienes tienen dificultad con los enlaces...

Después del estremecedor testimonio de dos religiosos de 83 y 85 años, en la oración de Vísperas que el Obispo de Roma rezó con sacerdotes, seminaristas, religiosos, religiosas y movimientos laicales, en la Catedral de Tirana, Francisco no leyó la homilía que llevaba preparada -que entregó al Arzobispo de Tirana- sino que improvisó una alocución inspirada en el texto de la oración.
Hemos escuchado, dijo: “Sea bendito Dios padre misericordioso que nos consuela en todos nuestras luchas para que nosotros podamos consolar a los que se encuentran en la tribulación”. “En estos dos meses –manifestó- me he preparado para esta visita leyendo la historia de la Iglesia en Albania y para mi fue una sorpresa, yo no sabía que este pueblo había sufrido tanto. Después hoy en el camino del aeropuerto con todas las fotografías de los mártires, pensé: Se ve que este pueblo todavía tiene memoria de sus mártires. Es un pueblo de mártires y hoy al inicio de esta celebración hablé con dos. Lo que yo les puedo decir es lo que ellos mismos dijeron con sus palabras sencillas, pero de cosas tan dolorosas. Y podemos preguntarles a ellos cómo hicieron para sobrevivir a tanta tribulación. Sin duda ellos nos dirán esto que hemos oído en la segunda lectura: ‘Dios es Padre misericordioso y Dios de todo consuelo’. Con esta sencillez han sufrido mucho físicamente, síquicamente, con la angustia de no saber si los fusilarían o no”.

“Pienso en Pedro encadenado. Toda la Iglesia rezaba por él –explicó el Papa-. Y el Señor consoló a Pedro y a los mártires y a estos dos que hoy escuchamos. El pueblo de Dios, las viejitas santas y las monjas de clausura que rezaban por ellos. Este es el misterio de la Iglesia: Dios consuela a su pueblo de manera escondida, en la intimidad del corazón da fortaleza”. “Ellos no se vanaglorian de lo que han vivido –explicó el Sucesor de Pedro hablando de los testimonios escuchados- porque ha sido el Señor que los ha llevado adelante. Pero ellos nos dicen algo a nosotros, que hemos sido llamados por el Señor para seguirlo de cerca: ‘Hay de nosotros si buscamos otro consuelo. Hay de aquellos religiosos, que buscan consolación lejos del Señor’.” “Yo no quiero bastonearlos hoy. No quiero ser verdugo. Pero si buscas el consuelo en otra parte no serás feliz y no podrás consolar a ninguno. Porque tu corazón no ha sido abierto a la consolación del Señor terminaras como dice el gran Elías al pueblo de Israél: “rengueando”.

“Sea bendito Dios padre de toda consolación que nos consuela en todas nuestra tribulaciones”, insistió en el Vicario de Cristo, que podamos consolar con el consuelo con el que Dios nos ha consolado, como hicieron estos dos, que nos hicieron un servicio. Aunque seamos pecadores, como ellos dicen: somos pecadores pero el Señor he estado con nosotros.” Y Francisco concluyó: “Perdonen si los uso como ejemplo. Pero todos debemos darnos ejemplo unos a otros. Hoy hemos tocado a los mártires.”
Jesuita Guillermo Ortiz de RADIO VATICANA
Voz del Papa RealAudioMP3
TEXTO DEL DISCURSO ENTREGADO POR EL SANTO PADRE
Queridos hermanos y hermanas:

Me alegro de poder tener este encuentro con ustedes en su querida tierra; doy gracias al Señor y les agradezco a todos su acogida. Así les puedo expresar mejor mi apoyo a su tarea evangelizadora.

Cuando su país salió de la dictadura, las comunidades eclesiales se pusieron en marcha de nuevo y reorganizaron la acción pastoral, afrontando con esperanza el futuro. Quiero expresar especialmente mi reconocimiento a aquellos pastores que pagaron un alto precio por su fidelidad a Cristo y por su decisión de permanecer unidos al Sucesor de Pedro. Fueron valientes ante las dificultades y las pruebas. Todavía se encuentran entre nosotros sacerdotes y religiosos que sufrieron cárcel y persecución, como la hermana y el hermano que han compartido su propia experiencia. Los abrazo conmovido y alabo a Dios por su fiel testimonio, que estimula a toda la Iglesia a seguir anunciando el Evangelio con alegría.

A partir de esta experiencia, la Iglesia en Albania puede crecer en espíritu misionero y en entrega apostólica. Conozco y valoro cómo se oponen decididamente a las nuevas formas de “dictadura” que amenazan con esclavizar a los individuos y a las comunidades. Si el régimen ateo intentaba acabar con la fe, estas dictaduras, de forma más encubierta, pueden hacer desaparecer la caridad. Me refiero al individualismo, a la rivalidad y a los enfrentamientos exacerbados: es una mentalidad mundana que puede contagiar también a la comunidad cristiana. No se desanimen ante estas dificultades, no tengan miedo de mantenerse en el camino del Señor. Él está siempre a su lado y los asiste con su gracia para que se apoyen unos a otros, para que sean comprensivos y misericordiosos y acepten a cada uno como es, para que cultiven la comunión fraterna.

La evangelización es más eficaz cuando cuenta con iniciativas compartidas y con una sincera colaboración entre las diversas realidades eclesiales y entre los misioneros y el clero local: esto requiere determinación para no cejar en la búsqueda de formas de trabajo común y de ayuda recíproca en los campos de la catequesis, de la educación católica, así como en la promoción humana y en la caridad. En estos ámbitos, es valiosa también la aportación de los movimientos eclesiales, dispuestos a planificar y trabajar en comunión con sus Pastores y entre ellos. Es lo que veo aquí: obispos, sacerdotes, religiosos y laicos, una Iglesia que quiere caminar en fraternidad y en unidad.

Cuando el amor a Cristo está por encima de todo, incluso de las legítimas exigencias particulares, entonces es posible salir de uno mismo, de nuestras “minucias” personales y grupales, y salir al encuentro de Jesús en los hermanos; sus llagas son todavía visibles hoy en el cuerpo de tantos hombres y mujeres que tienen hambre y sed, que son humillados, que están en la cárcel o en los hospitales. Y precisamente tocando y sanando con ternura esas llegas, es posible vivir en profundidad el Evangelio y adorar a Dios vivo en medio de nosotros.

¡Son muchos los problemas que se presentan cada día! Todos ellos los estimulan a lanzarse con pasión a una generosa actividad apostólica. Sin embargo, sabemos que nosotros solos no podemos hacer nada: «Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles” (Sal 127,1). Esta certeza nos invita a dar cada día el espacio debido al Señor, a dedicarle tiempo, a abrirle el corazón, para que actúe en nuestra vida y en nuestra misión. Lo que el Señor promete a la oración confiada y perseverante supera cuanto podamos imaginar (cf. Lc 11,11-12): además de lo que pedimos, nos da también el Espíritu Santo. La dimensión contemplativa es así indispensable en medio de los compromisos más urgentes e importantes. Cuanto más nos llama la misión a ir a las periferias existenciales, más siente nuestro corazón la íntima necesidad de estar unido al de Cristo, lleno de misericordia y de amor.

Y teniendo en cuenta que aún se necesitan más sacerdotes y consagrados, el Señor les repite también hoy a ustedes: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies» (Mt 9,37-38). No podemos olvidar que esta oración está precedida por una mirada: la mirada de Jesús que ve la abundancia de la cosecha. ¿Tenemos también nosotros esta mirada? ¿Sabemos reconocer la abundancia de los frutos que la gracia de Dios ha hecho crecer y la labor que hay que hacer en el campo del Señor? De esta mirada de fe sobre el campo de Dios, nace la oración, la petición cotidiana e insistente al Señor por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Ustedes, queridos seminaristas, y ustedes, queridos postulantes y novicios, son fruto de esta oración del pueblo de Dios, que siempre precede y acompaña su respuesta personal. La Iglesia de Albania tiene necesidad de su entusiasmo y de su generosidad. El tiempo que hoy dedican a una sólida formación espiritual, teológica, comunitaria y pastoral, dará fruto oportuno en su futuro servicio al pueblo de Dios. La gente, más que maestros, busca testigos: testigos humildes de la misericordia y de la ternura de Dios; sacerdotes y religiosos configurados con Cristo Buen Pastor, capaces de comunicar a todos la caridad de Cristo.

En este sentido, junto a ustedes y a todo el pueblo de Albania, quiero dar gracias a Dios por tantos misioneros y misioneras, cuya acción ha sido determinante para que la Iglesia resurja en Albania y todavía hoy sigue teniendo gran relevancia. Ellos han contribuido notablemente a consolidar el patrimonio espiritual que obispos, sacerdotes, personas consagradas y laicos albaneses conservaron en medio de durísimas pruebas y tribulaciones. Pensemos en el gran trabajo hecho por los institutos religiosos para el relanzamiento de la educación católica: este trabajo merece reconocimiento y apoyo.

Queridos hermanos y hermanas, no se desanimen ante las dificultades; siguiendo las huellas de sus antepasados, den testimonio de Cristo con perseverancia, caminando “juntos con Dios, hacia la esperanza que no defrauda”. En este camino, siéntanse siempre acompañados y sostenidos por el afecto de toda la Iglesia. Les agradezco de corazón este encuentro y encomiendo a cada uno de ustedes y a sus comunidades, sus proyectos y esperanzas a la Santa Madre de Dios. Los bendigo afectuosamente y les pido, por favor, que recen por mí.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Así ve a Cuba ex embajador de España


El exembajador de España en Cuba, Carlos Alonso Zaldívar, concedió una entrevista a la revista Política Exterior, que dedica su última edición a abordar la situación política cubana.
Alonso Zaldívar hace un extensor y profundo análisis que El Timbeke quiere compartir textualmente con sus lectores y reproduce íntegramente en este espacio, aunque los interesados en el texto original lo pueden encontrar aquí.





En agosto de 2004, Carlos Alonso Zaldívar llegó a Cuba como embajador en uno de los momentos más bajos para las relaciones diplomáticas bilaterales. La Posición Común impulsada en la Unión Europea por el gobierno español en 1996 y las sanciones aprobadas en 2003 contra la Isla congelaron el diálogo político. En su primer discurso en la embajada en La Habana, dejó claro que su misión era lograr el deshielo y la aproximación a un país en el que “nadie tiene una presencia comparable a la española, en ningún aspecto”.

Durante los cuatro años y medio de estancia en Cuba, la política de España se actualizó teniendo en cuenta no solo los vínculos históricos, económicos, sociales y culturales entre los dos países, sino aplicando una política hacia la Isla que tuvo presente la seguida por la mayoría de los países latinoamericanos, así como los cambios que se perfilaban en Estados Unidos. Fueron años de polémica en el Congreso de los Diputados y en los medios de comunicación españoles sobre la aproximación del gobierno de España a un régimen que seguía cerril en el terreno de los derechos humanos. Pero Alonso Zaldívar no tiene dudas respecto a que se hizo lo correcto: “Cada política tiene su tiempo. Y esa política que empezamos a hacer entonces está dando resultados hoy: incluso lo que hace EE UU va por esa dirección”.

De la embajada en Cuba se trasladó a la embajada en Brasilia. Retirado hoy de la vida diplomática, intentamos que escribiera otro de sus artículos provocativos en POLÍTICA EXTERIOR. Lleva años diciendo amablemente “no”. En esta ocasión, tampoco aceptó la invitación. Como miembro del consejo asesor de la revista, organizamos una charla para comentarle nuestra idea de dedicar a Cuba una serie de artículos que ayuden a entender los cambios que se están produciendo e intuir por dónde podría ir el futuro de la Isla. La charla se cerró de forma inesperada con el acuerdo de una entrevista.

El punto de partida es su convencimiento de que “si España se desentiende de Cuba, perderá categoría como Estado. Nuestro compromiso con Cuba es mucho más alto que con cualquier otro país de Latinoamérica”. Diplomático y también Ingeniero Aeronáutico, Alonso Zaldívar nos sorprende con un guión perfectamente trazado. “De Cuba se habla de folklore y voy a tratar de que se hable de la sustancia”, asegura. Nos sorprende también con una petición: quiere abrir la entrevista con una declaración inicial:

“El sistema económico y político cubano está abocado a transformarse profundamente. La gran disyuntiva a que se enfrenta cualquier política respecto a Cuba es, o dar prioridad a que esa transformación sea pacífica –aunque ello conlleve cierta continuidad institucional y personal–, o dar prioridad a que la transformación sea radical –pese a que eso pueda generar inestabilidad y violencia–.
España tiene sólidas razones para preferir que la transformación del régimen cubano se desenvuelva pacíficamente. Entre ellas: la existencia de una importante colonia de españoles en la Isla que debe proteger; la importancia de unas relaciones comerciales y económicas que le interesa preservar y potenciar; sus fuertes lazos con las manifestaciones más destacadas de la cultura cubana. A estos factores se suman otros internacionales como el interés de España en actuar respecto a Cuba en sintonía con los principales países latinoamericanos, y la conveniencia de evitar un choque con Estados Unidos que podría darse si surge violencia en la Isla.
De producirse en Cuba un cambio marcado por la inestabilidad y la violencia, los citados intereses españoles se verían negativamente afectados. Por el contrario, con una transformación pacífica se verían potenciados.
La transformación pacífica del sistema económico y político cubano es también lo que quiere la mayoría de los cubanos. Quiero subrayar esto porque muestra que entre los intereses de España y la actitud de la mayoría de los cubanos hay sintonía y ninguna contradicción.
Cuando hace 10 años fui nombrado embajador en Cuba para impulsar una política basada en los criterios anteriores, ese mandato encontraba resistencias formidables. Las autoridades cubanas habían suspendido la interlocución con España. EE UU mantenía su política tradicional de forzar cambios radicales en la Isla, aunque generaran inestabilidad y violencia. Muchos países de la UE, carentes de una política propia respecto a Cuba por falta de intereses en la Isla, se alineaban sobre todo con EE UU. La política española solo encontraba respaldo desde algunos importantes países latinoamericanos.
Como espero que vaya quedando de manifiesto en nuestra conversación, hoy las cosas han cambiado bastante, y es eso lo que me ha llevado a aceptar esta entrevista. Lo hago para reivindicar que esa política formulada por España hace 10 años se está mostrando acertada… aunque todavía dista de haber alcanzado sus objetivos.”
* * *
– Darío Valcárcel y Áurea Moltó (Política Exterior, PE). ¿Quién manda en Cuba?
Carlos Alonso Zaldívar (CAZ). En Cuba no manda Fidel. El día que Fidel se vistió de chándal lanzó un mensaje al mundo diciendo “yo he dejado de mandar”. Ese mensaje lo entendieron los cubanos. Fidel sin verde olivo no era el comandante en jefe. Lo curioso es que muy pocos en el resto del mundo se dieran cuenta. Ahora manda Raúl con su grupo de fieles, que lo son por lealtad y porque su edad y/o falta de relaciones externas les impide tener una agenda propia. Raúl ha creado un grupo de leales que además no tienen capacidad de hacer otra política diferente a la suya. Díaz Canell puede mandar mañana, según vayan las cosas.
– PE. ¿Qué pretende Raúl?
CAZ. Cambiar Cuba sin perder el control. Su problema no es “cambiar”, su problema es “mantener el control del cambio”. Lo que no quiere Raúl es que en Cuba ocurra algo similar a lo que pasó en la Unión Soviética. Evitará eso a cualquier precio. Raúl aborda los cambios y Fidel, simplemente estando vivo, les da una legitimidad que Raúl por sí solo no posee.
– PE. ¿Está cambiando la política de EE UU respecto a Cuba?
CAZ. Sí. Netamente. Después de 50 años están aceptando (tácitamente) que prolongar una guerra fría local con Cuba les resulta contraproducente. Recientemente ha habido tres manifestaciones notables en este sentido. La primera, una carta de 44 firmantes, entre ellos Negroponte, dirigida a Barack Obama, indicándole que se requiere un cambio de política hacia Cuba. La segunda, una visita a Cuba del presidente la Cámara de Comercio de EE UU para hablar de relaciones económicas. Y, tercera, una filtración, no casual, de un capítulo de las memorias de Hillary Clinton en el que dice a Obama que la política seguida hasta ahora juega claramente a favor de los Castro. Pronto habrá más… Ahora bien, ¿levantará EE UU el bloqueo? La respuesta es que si Raúl necesita tiempo, EE UU también. Raúl tiene grandes problemas que resolver y de difícil solución. El ejecutivo de EE UU no puede cambiar gran parte de la política hacia Cuba porque depende del Congreso. Los dos necesitan tiempo.
– PE. ¿Qué actitud mantienen hoy otros países respecto a Cuba?
CAZ. La Posición Común de la UE respecto a Cuba siempre fue poco común y, además, no ha logrado nada por ser una política unilateralmente impuesta a Cuba. Esto ya lo sabía EE UU. Cuba ha sido capaz de resistir sus presiones más potentes y era evidente que no se iban a doblegar ante un papel hecho por los europeos en cuatro días. Ahora la UE ha empezado a negociar con Cuba un acuerdo bilateral de cooperación política y económica, como los que tiene con una gran cantidad de países. Esto terminará eliminando la Posición Común que solo existe para Cuba, que no creo que sea ni remotamente el gobierno más abyecto del mundo.
La geopolítica latinoamericana empuja en la dirección de liberalizar Cuba en términos económicos y políticos. Esto es importante porque ejerce mucha más influencia que cualquier declaración de cualquier país occidental. Brasil entiende que puede y le interesa ser un socio importante en Cuba (está invirtiendo en el Mariel y haciendo otras muchas cosas). México ha entendido que no debe perder influencia en Cuba, como le ocurrió en ciertos periodos. Colombia negocia su más grave problema, el de la paz, en La Habana… Podríamos seguir con la lista. Un país especial es Venezuela que mantiene con Cuba una relación intensa. Hay una parte conocida: Cuba recibe de Venezuela algo que necesita, el petróleo de cada día; y Venezuela recibe algo que necesita, médicos, maestros y algo que acepta, apoyos a sus instituciones militares y servicios de inteligencia. Pero además Venezuela –al margen del juicio que le merezca a cada uno la evolución de ese país– tiene elecciones. Para un cubano es difícil de comprender que su país se entienda tanto con otro que tiene elecciones con pluralismo mientras en el suyo no las hay. De este modo, incluso Venezuela juega a favor de la apertura política de Cuba.
En resumen, si hace 10 años España no se hablaba con el gobierno cubano, hoy nos hablamos. Si EE UU promovía un cambio radical amenazando la paz cubana, hoy parece empieza a adoptar una posición coadyuvante a un cambio pacífico. La UE –creo que más por seguimiento a EE UU. que por iniciativa propia, pues a la UE le importa muy poco Cuba– está moviéndose en la misma dirección. Latinoamérica está ejerciendo una influencia liberalizadora en Cuba y, como debe ser, lo hace respetando su soberanía (la pasada reunión cumbre de la Celac en La Habana fue una expresión manifiesta de respaldo a la política de Raúl Castro). También hay otras cosas, China y Rusia seguirán ganando posiciones en Cuba mientras EE UU y la UE no cambien más su política. Hagamos cuentas y veamos si los planteamientos de España tenían o no sentido.
– PE. ¿De qué manera lo que suceda en Venezuela puede afectar a los cambios en Cuba?
CAZ. Inventarse un escenario no me parece muy útil, pero pongamos una referencia. Una posibilidad, venga como venga, es que Cuba se quede sin su suministro de 100.000 barriles de petróleo diarios de Venezuela. Cuba lleva mucho tiempo tratando de cubrir esa eventualidad. En los momentos críticos siempre ha sabido encontrar alguien que le apoye. Es una gran habilidad de su política exterior. Por otro lado, Cuba puede influir en el proceso venezolano. Los servicios de inteligencia cubanos opinan que si las autoridades de Venezuela no son capaces de atajar la inseguridad ciudadana que azota a su país y cortar cualquier implicación oficial con el narcotráfico, tendrán un problema serio a medio plazo. Cuba sabe mantener la seguridad ciudadana y cortó drásticamente los intentos del narcotráfico de asentarse en la Isla. La Habana puede ejercer más influencia en Venezuela que otros con malas maneras.
– PE. ¿Quién trabaja dentro de Cuba a favor de un cambio pacífico?
CAZ. El gran problema del cambio en Cuba era el paso desde “con Fidel a sin Fidel”. La retirada de Fidel planteaba incertidumbres. Muchos especulan si manda más Fidel o Raúl, yo creo que los dos hermanos han resuelto la incertidumbre con ingenio. Fidel respalda los cambios que ha emprendido su hermano, y así les da una legitimidad ante los sectores más reacios del cambio. Los dos hermanos han encontrado una solución en tándem.
La Iglesia Católica, que no es cualquier cosa, trabaja por el cambio pacífico que desea la mayoría de los cubanos porque está próxima a muchas comunidades populares de la Isla (si bien no tanto como las comunidades españolas presentes en las 19 provincias). De aquí viene una confluencia entre la Iglesia Católica y la diplomacia española: los dos tocamos el fondo de la sociedad cubana. Solo lo hacen más, claro está, los comités de defensa de la revolución. El análisis del cardenal Jaime Ortega siempre ha sido muy similar al de España. La iglesia se entendió siempre con Fidel. Cuando entró Raúl la iglesia tuvo miedo, porque el entendimiento con Fidel era muy personal. Hoy está claro que con Raúl también se entiende. Esto contribuye y empuja el cambio pacífico.
También trabajan a favor del cambio pacífico unas generaciones de cubanos bien formados que no pueden poner en valor su capacitación porque el sistema cubano no funciona. Los jóvenes estudian con afán porque saben que la formación es su único recurso. Luego se deprimen cuando comprueban que lo que van a poder hacer en la Isla está tres o cuatro grados por debajo de su capacitación. Eso es terrible. Tanto que muchos emigran.
Nadie dentro de la Isla organiza un cambio violento. El último que lo intentó fue Eloy Gutiérrez Menoyo, cubano y español, ya muerto, que tuvo su propia guerrilla en el Escambray mientras Fidel la tenía en Sierra Maestra. Entonces se entendió con Fidel y luego se desentendió y volvió a la guerrilla. Lo metieron en la cárcel, salió, se exilió en Miami y, al cabo de un tiempo, volvió a Cuba sin documentación y montó su partido, Cambio Cubano, que era la oposición más moderada. Desde entonces, nadie se ha levantado contra Fidel. La realidad es que quien no soporta el régimen, prefiere el exilio al enfrentamiento. Y eso, guste o no, contribuye a que el cambio pueda ser pacífico.
– PE. ¿Qué fuerzas se resisten o temen un cambio aunque sea pacífico?
CAZ. Hay seis millones de cubanos no activos (de una población total cercana a los 12 millones) que viven de la protección social (en forma de pensiones, servicios y productos subvencionados). El 68 por cien del presupuesto cubano es gasto social. Sabiendo como viven, nada resulta más natural que el temor de estas personas a que ese gasto se reduzca o, no digamos, desaparezca. Esto genera una fuerza de resistencia al cambio. Hay otros cuatro millones de activos trabajando directamente para el Estado cuyo más que escaso salario se complementa con productos subvencionados. Entre estos empleos, hay muchos redundantes llamados a desaparecer. También esto produce temores comprensibles.
También hay resistencias ideológicas y políticas en el Partido Comunista, incluso en algún sector del ejército o de la Policía Nacional Revolucionaria. Pero la auténtica resistencia que explica el ritmo lento de las reformas procede de la dificultad de hacer el país más productivo sin lanzar a la indigencia a millones de personas. Ese es el problema de fondo que tienen que resolver Raúl y su gente. Una terapia de choque aplicada a Cuba destruiría el país para una o dos generaciones.
– PE. ¿Qué cambios se están produciendo?
CAZ. La más dura crítica a los resultados de la Revolución Cubana es que después de 50 años, los cubanos que cumplen la ley no pueden vivir dignamente. Es una crítica demoledora. Lo diré más claro: para subsistir, los cubanos tienen que robar. Fidel lo reconoció en un discurso en la Universidad de La Habana. ¿Ha cambiado esto? Está cambiando. Hoy unos 500.000 cubanos son “cuentapropistas”, lo que significa que sus ingresos no dependen del Estado. En mis años de embajador eran unos 100.000. El número de cubanos que pueden vivir sin depender del Estado, me parece el indicador que mejor mide los cambios que se están produciendo en Cuba. 500.000 representa el 12 por cien de la población activa (4,5 millones de personas).
Otros cambios importantes son que hoy los cubanos tienen libertad para salir del país; pueden ir a los hoteles donde van los turistas (nada ofendía más la dignidad de los cubanos que en su país no pudieran ir al hotel al que iban los extranjeros). Hay una nueva ley de inversión extranjera, hay cambios en la agricultura y en otros sectores. Pero, cualquier cambio crea nuevos problemas, y de esto se habla poco.
–PE. ¿Se refiere a la posibilidad de una brecha social en Cuba que pueda dar origen a un conflicto interno?
CAZ. No tengo una respuesta a esta pregunta aunque es importante. Cuba ha vivido medio siglo en igualdad –impuesta si se quiere– y nunca ha experimentado tensiones sociales serias, pero ahora pueden surgir. Voy a poner un ejemplo extremo. Los mejores jugadores de béisbol cubanos –que son muy buenos y cobran nada– llevan años escapándose a las ligas americanas que les pagan mucho. Ahora pueden hacerlo legalmente. Dos de ellos hoy están jugando en Japón y ganan 1,2 millones de dólares por temporada (el Estado cubano se queda con el 20 por cien). En un grado menor también tienen ingresos muy superiores a la media bailarines que trabajan fuera, escritores y pintores que venden en Europa y EE UU. Me refiero a artistas que viven o pasan temporadas en la Isla. Aunque a escala menor, los médicos y otros profesionales cubanos que temporalmente trabajan en Venezuela, en Brasil y en otros países, también tienen ingresos superiores a los del cubano de a pie. Paso a paso. otro tanto empieza a pasar con los cuentapropistas. Esta diferenciación económica es algo nuevo que va a generar tensiones sociales difíciles de administrar.
Otro problema es que el cuentapropismo no alcanza, ni de lejos, a absorber la reducción de empleos en entidades públicas. Una solución potencial a esto está en la agricultura. Resolvería además problemas presupuestarios, porque Cuba importa el 80 por cien de la comida que consume. En la agricultura se han introducido cambios pero hasta ahora la producción agrícola no despega. Ha mejorado el abastecimiento alimenticio pero con subida de precios. Si la agricultura despegara los precios bajarían. La dificultad está en que un sector de la economía difícilmente se moderniza si la modernización no alcanza a todos los sectores. En el sector agrícola trabajan 1,3 millones de cubanos, pero, hay que decirlo todo: a los cubanos no les gusta el campo. En Cuba la revolución industrial empezó antes que en España (mejor dicho, que en el resto de resto de España). La iniciaron los británicos cuando invadieron La Habana en 1762 industrializando la producción de azúcar. El primer tren y el primer teléfono que tuvo España estuvieron en Cuba. Cuba tiene una tradición industrial y el cubano es urbanita. No obstante, volver a crear una agricultura productiva me parece un camino obligado para resolver los problemas de Cuba.
– PE. ¿Hay algo que funcione bien en Cuba?
CAZ. Un ejemplo notable es el tabaco, que le proporciona a Cuba un ingreso anual de unos 500 millones de dólares. Se gestiona con la combinación de una compañía nacional cubana que tiene acusadas particularidades –como la notable autonomía de unos agricultores que son artistas de la hoja de tabaco–, y una compañía privada extranjera (durante muchos años española) que comercializa los puros. Muchos grandes empresarios españoles han pasado por Cuba, y casi todos vinculados al tabaco (César Alierta, Antonio Vázquez, Pablo Isla…). Cuba ya está consiguiendo que los chinos empiecen a fumar puros y si eso continúa… puede resultar mejor que el petróleo.
¡Claro que se pueden hacer bien las cosas en Cuba! Otro ejemplo menos simpático que el tabaco es el MININ, ministerio del Interior, que funciona muy bien… quizá funciona demasiado. En Cuba las cosas pueden funcionar, y la prédica política más efectiva consiste en lograr que las cosas funcionen. Los hoteles españoles que dan empleo a cubanos y servicios a extranjeros, lo han logrado. Ese es el discurso más potente sobre la posibilidad y necesidad de transformar Cuba.
– PE. ¿Tiene potencial de crecimiento Cuba?
CAZ. Mucho y, si le van saliendo bien las cosas, sorprenderá. Hagamos un balance de Cuba con sus activos y pasivos. Entre los activos está que son pocos habitantes muy cohesionados como sociedad; muy bien educados, hay un millón de titulados superiores y medio millón de estudiantes universitarios; la mujer está presente en el trabajo en todos los niveles, la población está sana y la esperanza de vida es alta… Conseguir algo así cuesta generaciones, pues bien, Cuba ya lo tiene en un grado superior a la mayoría de los países latinoamericanos. Cuando se leen informes sociales y económicos de esos países, resulta que lo que necesitan es formación, cualificación, sanidad…, lo que Cuba ya tiene.
Entre los pasivos destacaría la hemorragia de jóvenes cualificados que se van. Año tras año salen 20.000 jóvenes con visas de EE UU, (lo que muestra que a Washington no le interesa una crisis abierta en Cuba, aunque no lo diga). Sumando visados de otros países y salidas irregulares, deben ser unos 40.000 los que se van cada año. Siendo yo embajador, en el consulado de La Habana se celebraban cada año unos 4.000 matrimonios, más o menos como en Madrid o Barcelona. La gran mayoría de esos matrimonios se traducen en visados. Estos datos para un país que tiene ya una demografía negativa, son un grave problema. El esfuerzo histórico para crear generaciones formadas que luego se van –algunos legalmente y otros jugándose la vida– cuestiona el sistema. Y ellos lo saben mejor que nosotros.
Otro pasivo: un sistema económico disparatado. No intenten entender en qué medida es socialista o capitalista, nadie lo sabe. Es un agregado incoherente de ocurrencias. Hay cosas que funcionan (pocas) y cosas que no funcionan (muchas), eso sí lo saben los cubanos. En su evolución ha tenido prioridad la distribución sobre la producción y, cuando no ha habido más remedio que producir, ha prevalecido encontrar apoyos extranjeros (Rusia, Venezuela…) y pedir sacrificios a la población (en las zafras o en el “periodo especial”), antes que proponerse generar una producción nacional eficiente. El balance es que han creado unos activos muy valiosos y unos pasivos venenosos.
¿Qué hacer? –que diría Lenin–. Mi respuesta es conservar los activos, que cuesta generaciones crear, y liquidar los pasivos, lo que puede hacerse en años con leyes y decretos. Para eso hay que crear un clima social y político que permita aplicar esas leyes y decretos, sean sobre inversión extranjera, unificación de la moneda, medidas para dar mayor espacio al mercado…, sin fracturar gravemente a la sociedad cubana. Gobernar bien Cuba significa llevar sin traumas excesivos a cerca de 12 millones de cubanos desde lo que hoy son a lo mucho más que pueden ser mañana.
– PE. ¿Qué papel está desempeñando el ejército en el proceso de cambio?
CAZ. Por su prestigio y el poder que tiene es un árbitro de hecho. Ese prestigio le viene de que no se ha visto involucrado en operaciones represivas contra la población. Eso es algo que nunca ha hecho y sabe que hacerlo podría dividirlo y debilitaría la seguridad exterior del país, lo que sería aprovechado por algún mal vecino. El prestigio también le viene de su participación en guerras como la de Angola. Casi nadie comentó en Europa que en el funeral de Nelson Mandela habló Raúl Castro y no lo hizo ningún europeo. Suráfrica, Angola, Namibia, le deben mucho a los cubanos. ¿Qué nos deben a los europeos y a EE UU? Volviendo a lo que estamos, veo más probable que el ejército respalde un programa de reformas que no sean demasiado traumáticas y menos probable que arriesgue su prestigio implicándose en la represión social.
– PE. ¿Y cuál es hoy el papel de la oposición? ¿Podría canalizar el descontento existente?
CAZ. La oposición clásica no, porque no trabaja con campesinos, obreros, estudiantes. No trata de organizar a los sectores descontentos de la sociedad, sino que se dedica a exportar crítica política contra el régimen para generar fuera presiones más contundentes contra él. Por eso sus campos de actividad son las embajadas y agencias de prensa, y no los centros de trabajo o de estudio. Ese tipo de oposición vive de subvenciones de programas promovidos por los anticastristas de Miami y no puede canalizar el descontento interno. De hecho, se está desvaneciendo; Oswaldo Payá, su representante con más talla moral, ha muerto. Y además ha aparecido una nueva oposición que ha eclipsado a la vieja. Se llama Yoani Sánchez. Ella no acepta lo que acabo de decir, pero lo ha hecho.
Yoani tiene otro estilo, dice, “nuestro Dow Jones es el precio de la costilla de cerdo” y, efectivamente, ese es el camino. Asegura que no hace política sino ciudadanos. Eso es apostar por los cubanos, la mejor política. Es lo contrario de lo que hace la oposición clásica, apostar por países extranjeros. Es natural que los planteamientos de Yoani tengan mucho más alcance, pero está en una posición vulnerable. Si el gobierno respeta el nuevo medio digital que ha creado, “14 y Medio”, indicará que Raúl es capaz de coexistir con una oposición razonable. Desde luego, la oposición que encarna Yoani Sánchez es más capaz de conectar con la sociedad cubana.
– PE. ¿Qué dinámica está dirigiendo los cambios actuales?
CAZ. Toda la política cubana se mueve en un triángulo de tensiones. La tensión entre mantener el sistema económico actual y abrir la economía a la iniciativa privada. La tensión entre mantener el sistema de partido único y ampliar las libertades. La tensión entre salvaguardar la soberanía o fiar el futuro de Cuba al patronazgo de EE UU u otros países. El orden de prioridades hoy es: la soberanía ante todo; la economía hay que cambiarla; de la política, ya hablaremos. Lo digo para que se entienda que en Cuba el tema de la soberanía es clave. –
PE. Y en este esquema, ¿dónde quedan los derechos humanos?
Al gobierno cubano no se le puede doblar el brazo en el tema de derechos humanos por las malas. No lo ha logrado EE UU durante medio siglo pese a haber recurrido a todo tipo de tácticas. Eso no quiere decir que no se puedan lograr pequeñas cosas importantes. España ha sacado presos, se han firmado convenios de derechos humanos (que, es cierto, siguen a espera de ratificación), hoy se puede acceder a las cárceles, se podría lograr que la Cruz Roja regresara a Cuba e hiciera un papel importante… Hay una vía por la que se puede avanzar a pequeños pasos, siempre que de verdad se busque una mejora real de los derechos humanos y no usar sus vulneraciones como metralla contra el sistema. Solo España ha avanzado por esa vía. Ningún otro país europeo ha liberado presos políticos cubanos. También lo ha hecho EE UU gracias a Jesse Jackson y Jimmy Carter.
Y otra idea esencial sobre esta cuestión: la política cubana de derechos humanos es un reflejo especular de la política de EE UU hacia Cuba. Si EE UU da patadas a Cuba, Cuba responde con patadas en el trasero de la disidencia. Eso significa que la variable decisiva del comportamiento de Cuba en materia de derechos humanos la tiene EE UU. De aquí que limitar la política hacia Cuba a los derechos humanos sea un error, pues entonces tu política la marca EE UU. Eso es lo que implica la Posición Común de la UE. Claro que, si es eso lo que deseas, no es un error.
* * *
A la altura de dos horas, la entrevista se convierte en una conversación. Las preguntas han ido perdiendo importancia frente a la pasión del discurso y las reflexiones tanto espontáneas como meditadas de Alonso Zaldívar. Si nos sorprendió con su declaración inicial, vuelve a sorprendernos aún más con el cierre, convencidos de que el embajador-ingeniero ha convertido en entrevista un artículo trabajado párrafo a párrafo:
“Cada año que pasé en Cuba, tuve ocasión de charlar con Gabriel García Márquez sobre Fidel. Lo que perseguía era tratar de entender mejor cómo ve Fidel a España. Pocos conocen a Fidel como Gabo. Gabo me decía que Fidel es un “españolazo”. Cuando –discrepando– le comentaba que Fidel mostraba mucha desconfianza hacia España, la respuesta de Gabo era que Fidel sospechaba de todo. Yo le respondía diciendo que comprendía esa actitud en una persona contra cuya vida se ha atentado tantas veces, pero subrayaba que España nunca había hecho semejante cosa. Puedo dar fe de lo contrario, pues España hizo lo necesario para que un doctor español de su confianza interviniera a Fidel cuando cayó gravemente enfermo. ¿Por qué entonces? Llegué a la conclusión de que Fidel desconfía de España porque es un aliado (en la OTAN) de EE UU. Fidel es consciente de que nadie sabe tanto de Cuba como España, lo que nos convierte en un canal privilegiado que EE UU tratará de utilizar. Me consta que nuestros servicios de inteligencia no se dejan, pero sigo pensando que eso es una dificultad para la relación bilateral.
Fidel se siente incomprendido. Sabe que vive en un mundo en que las referencias dominantes están establecidas en términos de poder y de capacidad económica y que se le juzga desde esas referencias: “es un autócrata” (porque quiere todo el poder para él) o “su concepto económico es un desastre” (porque la Isla es más pobre, aunque sea menos desigual, que en 1959).
Mi opinión es que Fidel opera sobre todo con una visión “ético-religiosa”. Fidel no tiene como objetivo mantener el poder per se. Tampoco mejorar las condiciones de vida de los cubanos per se. Solo esto ya le separa de casi la totalidad de los dirigentes actuales. El poder para Fidel es un instrumento para organizar comunidades con valores y comportamientos alejados del individualismo consumista occidental. Fidel está más cerca de san Ignacio de Loyola que de Aznar o Lenin. A Fidel, Cuba se le queda pequeña y, como san Ignacio, pretende que sus valores cobren vida en otras partes del mundo. Primero lo intento con guerrillas, hoy lo hace con médicos. Y Fidel, lo que nadie esperaba, ha demostrado que es capaz de ceder su poder al darse cuenta de que había chocado con sus límites, como hizo san Ignacio

jueves, 28 de agosto de 2014

Cachita en los Jardines del Vaticano

Hoy jueves 28 de agosto fue entronizada en los Jardines del Vaticano, esta imagen de bronce de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba. Cachita para los cubanos de siempre.
Este es el informe de Radio Vaticano, con audio...


domingo, 17 de agosto de 2014

Maduro y la familia Chávez se dan la gran vida

Este es el reportaje que el diario ABC de Madrid, publica bajo la firma de su corresponsal en Caracas.
El Timbeke lo reproduce para beneficio de sus lectores que no tengan acceso al diario, y en cualquier caso aquí está el link para el crédito correspondiente a ese reportaje.
 
 
 
 
El presidente Nicolás Maduro y las hijas de Hugo Chávez viven en una burbuja de lujo y despilfarro que contrasta con la vida de la mayoría de venezolanos: pobres, castigados por la escasez de alimentos y medicinas en un país paradójicamente rico en petróleo, pero asolado por una crisis económica y financiera que no parece tener fin.
 
El diputado opositor Carlos Berrisbeitía lleva la cuenta de los gastos presidenciales desde hace 15 años, antes con Chávez, muerto de cáncer el 5 de marzo de 2013, y ahora con el sucesor, que se ha incrementado un 40 % de sus gastos en lo que va de año. «Maduro es el único venezolano que no tiene problemas con la inflación porque pide al parlamento créditos para que le ajusten su presupuesto a la tasa de inflación», dice a ABC.
 
Su investigación muestra que Maduro y las hijas de Chávez (Rosa Virginia y María Gabriela) gastan 2,6 millones de euros diarios. Esta es una cifra «inmoral y obscena», según el diputado, que supera con creces el gasto de las monarquías europeas, por ejemplo, la reina Isabel II de Inglaterra, y los presidentes latinoamericanos. El diputado Berrisbeitía suma los dos gastos presupuestados a cargo del Jefe del Estado: el total de este año del ministerio de la Secretaría del Despacho de la Presidencia (Miraflores) es de 5.892 millones de bolívares (698 millones de euros) y el total de la residencia presidencial (La Casona), de 2.258 millones de bolívares (266,7 millones de euros).
 
La separación de los dos presupuestos se debe a que Maduro vive con su familia en el Fuerte Tiuna y no en la residencia presidencial donde permanecen todavía María Gabriela y Rosa Virginia Chávez después de la muerte de su padre hace año y medio, lo que genera doble gasto para la nación por mantener a dos grupos familiares.

Las Chávez en «La Casona»

María Gabriela utiliza los aviones presidenciales –sus fotos en Instagram lo confirman- y viaja constantemente con los fondos públicos, mientras el gobierno no tiene con qué pagar la deuda de 4.000 millones de dólares a las aerolíneas y los venezolanos no tienen cómo viajar por la reducción de vuelos. A ello se le suma la falta de divisas para importar medicamentos y alimentos.
Las hijas de Chávez gastan un total de 2.258 millones de bolívares al año (266,7 millones de euros, a razón de 730.854 euros diarios) por vivir en «La Casona», sin incluir billetes de avión ni viáticos de viajes. La mayor partida presupuestada para 2014 incluye electricidad, teléfono, seguridad del personal civil y militar, guardaespaldas, chóferes. También el mantenimiento de la sala de bolos, la de baile, piscinas, los cocineros o el cuidado de los vehículos. Mensualmente el gasto es de 177 millones de bolívares y al año son 2.124 millones. Además, la asignación para la compra de alimentos y bebidas y las agencias de festejos se llevan 129 millones de bolívares.

Maduro en Miraflores

Los gastos directos de Maduro en Miraflores suman 77.313.637 bolívares (9,158 millones de euros), sin incluir los 698 millones de euros de su despacho de Presidencia. Las partidas más abultadas son las de viajes: al exterior son 33,2 millones de bolívares y los nacionales, 16,8 millones. En tercer lugar, el mandatario tiene una cartera de 12,4 millones de bolívares llamada «relaciones sociales» para invitar a sus amigos a comer y hacer regalos. Para los gastos telefónicos asigna 9,164 millones y 898.000 bolívares para la factura eléctrica. También gasta en lavandería y tintorería 969.680 bolívares. En libros, revistas y periódicos destina 1,453 millón de bolívares. En prendas de vestir, 1,4 millón. En calzados 170.000 y en crema de afeitar y lociones, 753.050 bolívares