sábado, 3 de diciembre de 2016

Fidel Castro: Cenizas de un fraude



“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás” (Gen.3:19) nos advierte el Génesis.



Eso es todo lo material que queda de Fidel Castro. Ya se desvanecieron sus sueños de grandeza, su sentido épico de la vida, su ambición de poder y su ego gigantesco, que lo condujo a creer que el mundo giraba en torno a él.

La obra de su vida fue toda una ofrenda a su persona. Escondió sus delirios de emperador caribeño, tras la máscara de liberador de pueblos oprimidos. No le importó nunca la cuota de sangre que otros pagaron. De la suya no derramó nunca, ni una gota.

No existen datos de su vida laboral. Como abogado no defendió jamás ningún caso. Era un agitador profesional, que se bautizó como revolucionario. Jamás se ganó el pan con el sudor de su frente. Otros regaron con su sudor los planes estériles que concibieron sus fantasías.

Fidel fue el más fiel de los fidelistas. La esencia de su ideología se basó siempre en lo que mejor convenía a su vocación de poder. Para eso y por eso vivió. Todo lo demás fueron pretextos que ocultaban el verdadero motivo de sus aventuras.

Fue un farsante que se robó símbolos del facismo y el nazismo como “la marcha de las antorchas”; frases hitlerianas como la “historia me absolverá” y calificativos antisemitas de Goebbels para calificar de “gusanos” a sus opositores.

Sus cenizas estarán, por ahora, en el Cementerio Santa Efigenia de Santiago de Cuba, que guarda los restos de José Martí, a quien tanto plagió, pero con toda seguridad la Historia no lo absolverá.

Y en el trayecto hacia Santiago de Cuba, sucedió lo que tenía que suceder...A empujar...Echenle gasolina!!!

 

sábado, 26 de noviembre de 2016

El legado subversivo de Fidel Castro

Murió Fidel Castro. Se fue de este mundo el 25 de noviembre a las 10.20 PM. Al menos, eso es lo que constará oficialmente. Así lo anunció su hermano, el general presidente, Raúl Castro, con voz quebrada, en un breve comunicado leído por la TV nacional a la medianoche...







Por ahora no tengo nada más que agregar. Solo publicar estos apuntes sobre su legado subversivo. Lo que desgarró en la esencia de la nación cubana, es algo que sólo pueden sentir las generaciones de cubanos que han vivido bajo la sombra de su dictadura.


La subversión organizada por Fidel Castro en América Latina y algunos países de Africa y Asia forma parte de una historia revelada hasta ahora sólo en parte, y en el centro de la cual Estados Unidos estuvo siempre en su punto de mira.

El componente antinorteamericano que Castro imprimió a la revolución se alimentó en el fuerte sentimiento nacionalista que germinó en las élites sociopolíticas cubanas con la intervención estadounidense en la guerra de independencia, que impuso a la naciente república una enmienda que limitó por años su soberanía.

Para una personalidad como la de Castro, con ansias de grandeza y de epopeyas quijotescas, la perspectiva que el prócer independentista José Martí, tuvo en su momento sobre el papel de Estados Unidos en la región, sirvió también para sentirse heredero de ese legado.

La carta inconclusa que Martí le escribió a su amigo mexicano Manuel Mercado desde el campamento de Dos Ríos, el 18 de mayo de 1895, un día antes de morir, marcó para siempre su pensamiento político:

“…ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber—puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin.”

Copiando la esencia de ese pensamiento Castro escribió a su secretaria Celia Sánchez, el 5 de junio de 1958 esta nota, que se convirtió con los años en objetivo prioritario de su revolución.

“Al ver los cohetes que tiraron en casa de Mario, me he jurado que los americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mi una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos. Me doy cuenta que ese va a ser mi destino verdadero.”

La “guerra” que Castro “echó” contra Estados Unidos no fue, por supuesto, un enfrentamiento frontal, pero duró toda su vida, tuvo como escenario tres continentes donde organizó una veintena de movimientos guerrilleros que originó dictaduras militares, provocó el surgimiento de grupos paramilitares, desestabilizó la endeble democracia de la región, costó miles de muertos y al final terminó en el fracaso de la subversión y en la ruina de la nación cubana.

Para organizar sus planes subversivos Castro confió en un hijo de dos emigrantes gallegos, perteneciente como él a la burguesía cubana, que se unió a las guerrillas de la Sierra Maestra en 1957: Manuel Piñeiro Losada, conocido como Barbarroja.

Su padre, un gerente de la Bacardí en la ciudad de Matanzas, lo envió a Estados Unidos en septiembre de 1953. Piñeiro estudió Administración de Empresas en Columbia University, New York y regresó a su natal Matanzas en 1955, casado con la bailarina norteamericana Lorna Burdsall, de quien se divorció años después para casarse con la marxista chilena, Marta Hanecker.

Durante su estancia en las montañas orientales Piñeiro estuvo primero en la jefatura con Fidel y después con su hermano, Raúl, en la creación del II Frente Oriental.
Tras el triunfo revolucionario fue el primer jefe militar de la provincia de Oriente, y fundador de los Servicios de Inteligencia.
Viceministro en el Ministerio del Interior desde 1961 y Jefe de la Dirección de Contrainteligencia hasta su designación como Director del Departamento América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en 1974, Piñeiro, “El Gallego” para Fidel fue el hombre que coordinó en secreto los planes de Castro.
Vivió todo el tiempo en las sombras y murió en peculiares circunstancias, la noche del 11 de marzo de 1998, 3 días antes de cumplir 65 años.
Había asistido a una recepción en la embajada de México, de donde salió manejando para dejar al periodista Luis Báez en su casa del Vedado y se dirigía a la suya, en Miramar, cuando al parecer sufrió un episodio de hipoglicemia y perdió el control del vehículo, sufriendo heridas leves.
Trasladado rápidamente a la Clínica Cira García le hicieron un reconocimiento y lo sacaron de la hipoglicemia. Al recobrar el conocimiento, solicitó ser trasladado al hospital del Minint que atiende a los miembros de los servicios de la Seguridad del Estado, donde sufrió un paro cardiaco, al parecer debido a una hemorragia interna.

Esta breve reseña sobre uno de los más destacados y misteriosos maestros del espionaje cubano, se hace necesaria porque es imposible hablar de la subversión castrista sin mencionar a Piñeiro.

“Algunas de las tareas encomendadas por Fidel solo las supo Piñeiro y esos secretos se los llevó a la tumba”, escribió el Coronel (r) de la Contrainteligencia cubana, Nelson Domínguez Morera, alias Noel, al recordar su vida.

De los secretos que no se llevó a la tumba, los historiadores y especialistas en temas relacionados con el castrismo y los movimientos subversivos en América Latina, han sacado a la luz una amplia gama de operaciones encubiertas, inspiradas por La Habana.

Castro dejó claro el papel que se reservaba para dirigir la revolución continental, al proclamar en la Segunda Declaración de La Habana en febrero de 1962.

“El deber de todo revolucionario es hacer la revolución. Se sabe que en América y en el mundo la revolución vencerá, pero no es de revolucionarios sentarse en la puerta de su casa para ver pasar el cadáver del imperialismo . El papel de Job no cuadra con el de un revolucionario.”

Durante las casi cuatro décadas que duró la subversión castrista en América Latina, Cuba organizó y dio recursos logísticos y entrenamiento militar, entre otros, a los siguientes movimientos subversivos:

Argentina: FAR, ERP, FAP, Triple A, Montoneros.
Bolivia: ELN
Brasil: ALN
Colombia: M19, FARC, ELN
Costa Rica: La Familia
Chile: MIR, Frente Patriótico Manuel Rodríguez
Ecuador: Alfaro Vive ¡Carajo!
El Salvador: FMLN
Estados Unidos: Panteras Negras
Guatemala: UNRG
Honduras: Unificación Democrática
México: Liga Comunista 23 de septiembre
Nicaragua: FSLN
Perú: ELN, MIR, Sendero Luminoso, MRTA
Puerto Rico: Ejército Popular Boricua-Macheteros
Rep.Dominicana: Movimiento 14 de junio.
Uruguay: MLN-Tupamaros
Venezuela: FALN.

Castro dijo en julio de 1977 a la revista brasileña Veja, que esos gobiernos, contra los cuales operaban las guerrillas "se sentían en el derecho de promover el bloqueo y la contrarrevolución en Cuba", razón por la cual "nosotros los cubanos nos consideramos con entera libertad, por tanto, para apoyar los movimientos revolucionarios en esos países".

Bajo el comando del Departamento de Liberación Nacional adjunto al MINIT, que lideró Piñeiro y más tarde tras la fachada del Departamento América del PCC, se organizó en Cuba una Escuela Guerrillera de las Américas por la que pasaron muchos líderes y combatientes de las diversas guerrillas izquierdistas de la región.

Otra función de ese departamento era la recepción en la isla de guerrilleros y líderes políticos de izquierda que requerían salir de circulación, así como combatientes heridos, que eran tratados por hospitales cubanos.

La injerencia castrista no se limitó a América Latina, pero todavía no se ha documentado lo suficiente su participación en los procesos subversivos en Asi y Africa.

Basta señalar que, en enero de 1966, La Habana fue sede de la Conferencia Tricontinental, convocada por el Partido Comunista de Cuba, de la cual surgió la Organización para la Solidaridad de Asia, Africa y América Latina (OSPAAL), para coordinar la lucha armada en los tres continentes.
En ese sentido la aventura del Ché Guevara en el Congo, con su estrepitoso fracaso, que costó vidas y cuantiosos recursos a Cuba, es un ejemplo de las guerrillas internacionalista, auspiciadas por el castrismo.

A esos proyectos clandestinos de subversión armada, hay que añadir la ayuda logística y financiera que el castrismo otorgó a varios partidos políticos de izquierda que llegaron al poder.
Maurice Bishop en Granada, líder comunista del Movimiento de la Nueva Joya,, y Michael Manley del Partido Popular Nacional, en Jamaica, son dos ejemplos típicos en El Caribe anglófono.

A todos esos movimientos subversivos, en las montañas y ciudades, hay que agregar la participación de tropas y asesores cubanos en los conflictos militares de Argelia, Siria, Vietnam, Etiopía y Angola. Es una historia que está por escribirse.

“Hoy puedo afirmar“, escribe Jorge Masetti, hijo, hablando de la revolución en Argentina y en el resto de América Latina, en su libro Los Hijos de la Revolución “que por suerte no obtuvimos la victoria, porque de haber sido así, teniendo en cuenta nuestra formación y el grado de dependencia con Cuba, hubiéramos ahogado el continente en una barbarie generalizada

Fallece Fidel Castro

sábado, 19 de noviembre de 2016

Fidel Castro declinó recibír a Justin Trudeau. Desaire o nostalgia?.

Aunque Fidel Castro declinó recibir al primer ministro de Canadá, Justín Trudeau, sus tres hijos lo recibieron en privado.


Las fotos que acompañan a esta nota han sido tomadas por El Timbeke de las redes sociales.
Alejandro Castro y su madre Dalia Soto del Valle.




No se han ofrecido explicaciones sobre este desaire, ni en La Habana ni en Otawa. El siguiente reportaje, publicado en Martínoticias.com, fue basado en una extensa crónica publicada al respecto en el diario The Toronto Star.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Por esto ganó Trump...opino yo

Un diluvio de noticias ha caído en las últimas semanas, inundando el ámbito más recóndito del mundo.

Imposible permanecer ajeno ante esta avalancha informativa, aderezada con los comentarios de connotados opinadores y el asombro de una prensa que se creyó su propia matríz de opinión, cuidadosamente elaborada durante meses de desinformación.

Merece un comentario ese desastre de los analistas y encuestadores que  pronosticaron un rotundo fracaso del magnate Donal Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos del pasado 8 de noviembre.



Un par de amigos periodistas, cada uno por su cuenta, me pidieron en días pasados mi opinión. Les escribí lo que pensaba sobre el tema, en tono particular. Ambos me pidieron que publicara esos comentarios. Aquí los comparto, sin ánimo de polemizar ni cuestionar a los opinadores que han dado toda clase de explicaciones tratando de comprender por qué ganó Trump. Lo reproduzco tal como les mandé el siguiente texto a cada uno de ellos.

Hola colega...Aquí va mi modesta opinión, pues me pides casi una adivinanza...Jajaja. Por qué ganó Trump?

Creo que conectó con la realidad de sentimientos del estadounidense promedio. Con la mayoría de la clase trabajadora industrial y agrícola. Con los conservadores de la América profunda. 
EEUU no es el Noreste burocrático, aristócrata y académico ni el oeste hollywoodense. EEUU no es folcklore.
Hay un cansancio de la política tradicional y del stablishment y un temor real a que lo que sucede hoy en la Vieja Europa acabe por instalarse en el país. No hay rechazo al inmigrante. Hay rechazo a la inmigración masiva, indiscriminada e ilegal.
Hay rechazo a la escapada del empresariado que se instala en mercados donde explotan a la mano de obra barata y venden sus productos en EEUU. 
Pienso que es un ejecutivo, no un político. Pero se rodeará, necesariamente, de políticos para gobernanr.
No va a apretar ningún botón atómico, ni a destrozar las relaciones exteriores de EEUU con el resto del mundo y mucho menos con AL. Pero sí hará acuerdos, negocios, más rentables para este país. Al menos es lo que dice, y el tipo es cabezón.
Hubo un divorcio de los medios de prensa con la realidad nacional. Dibujaron un país que no existe. Se lo creyeron, crearon una matriz de opinión entre la población y ahora están asustados de lo que sembraron...
Veremos que pasa, yo creo que no lo hará mal, falta por ver si lo puede hacer bien


sábado, 20 de agosto de 2016

¿Quién es el magnate militar del turismo en Cuba?





El hombre que gobierna la empresa turística más rentable de Cuba, no se graduó en Administración de Negocios, en ninguna universidad, surgió del aparato militar que armó durante medio siglo Raúl Castro, esperando su turno como heredero del poder.

El General de Brigada Luis Pérez Róspide, de 73 años de edad, presidente de la poderosa empresa militar Gaviota S.A., no ocupa espacios en la prensa oficial, y no es conocido más allá de los círculos empresariales de la industria turística internacional con quienes negocia jugosos contratos.

La transparencia no es una virtud que ha caracterizado más de medio siglo del gobierno comunista y todavía sigue sin serlo. Descontando a una docena de generales y jerarcas del Partido Comunista, los cubanos desconocen en realidad quiénes son los hombres que tienen en sus manos el presente y futuro de sus vidas.
 


Su entrada al mundo empresarial comenzó en 1988, cuando Raúl Castro lo nombró Director de la Unión de la Industria Militar, a cargo de garantizar la reparación general de todo el armamento y técnica de las FAR: naval, terrestre y aérea (aviones, barcos, cañones, tanques, equipos de comunicaciones, etc.) fabricar sus piezas de repuesto y producir todo el armamento ligero de las Fuerzas Armadas.

El general Pérez Róspide inició su aventura militar, bajo las órdenes de Raúl Castro con apenas 15 años en su natal Guantánamo. Desde entonces su vida transcurrió en los cuarteles. En 1964, a los 21 años fue enviado a estudiar a la Unión Soviética y regresó graduado de Ingeniero Mecánico Militar, especializado en Técnica Blindada.

Ahora su misión es construir hoteles en asociación con empresas extranjeras, para crear la infraestructura que necesita el plan de desarrollo turístico cubano.

Bajo la perspectiva de Raúl Castro no es una tarea para economistas ni empresarios civiles, es cuestión de militares, formados bajo la disciplina del ordeno y mando, del “cumplimiento de las misiones encomendadas”.Es también una fórmula para compartir “las mieles del poder”, con el aparato militar que sostiene al régimen.

López Róspide, no es el único militar de alto rango que se mueve en el mundo empresarial. La lista incluye, entre otros, al Coronel Héctor Oroza Busutin, director del monopolio corporativo de importación y exportación (CIMEX), que maneja operaciones por $1,000 millones de dólares anuales y una larga lista de militares retirados y miembros de la reserva que administran desde hoteles hasta tiendas minoristas y algún que otro paladar.

Por encima de todos está el general de división Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, presidente del Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA) de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), que controla más del 70% del comercio minorista en Cuba, y un conglomerado de holdings conformados por al menos 57empresas.

Este video de la Corporación Gaviota S.A, difundido por esa firma entre algunos de sus clientes y futuros inversionistas, muestra los proyectos en desarrollo y algunas de las obras ya concluidas.
 

Una pregunta queda flotando en el ambiente tras conocer el voluminoso potencial económico en poder de los militares cubanos. ¿Alguna vez esas corporaciones militares han rendido cuenta de sus negocios ante los diputados de la Asamblea Nacional?

(Publicado en Martinoticias.com)