jueves, 27 de marzo de 2014

Las honradas y las impuras

El Timbeke reproduce este post publicado en el sitio A gotas de luz, por rogelio86. Para su autor los créditos necesarios y mi reconocimiento por llamar a las cosas por su nombre en tiempos como estos donde, allá, acá y acullá, se buscan palabras nuevas para atenuar la esencia de lo que no suena bien, cuando las llamamos por su nombre de pila.

Recomiendo a los lectores, además, dar una vueltecita por el sitio de este bloguero cubano, que bloguea desde la isla. A gotas de luz

Las honradas y las impuras


mujer cuba

Antes, incluso antes y después que las novelas de Miguel de Carrión, la mujer de la mala vida era la que vendía su cuerpo por dinero; hoy las cosas han cambiado mucho y para muchos en Cuba.

 La crisis de valores y la crisis económica provocan la percepción, cada vez de manera más acentuada en un número notable de cubanos, de que “luchar” la vida vendiendo el cuerpo merece respeto por la antigüedad del “oficio” y por la efectividad que tiene para comer, morar, vestir, pasear… En fin, para vivir como personas hoy en Cuba.

 No es extraño ver una pareja de doctores en ciencias viviendo en un apartamento construido “a la cañona” al fondo de una casona antigua, y al frente y a “todo mango” elevarse, sobre las remozadas paredes coloniales, el “castillo” de una jinetera (nombre seudocientífico con el que se reconocen a las prostitutas en la isla).

Todo parece indicar que da más negocio ser pu… que doctora en ciencias. Tal parece que es más honrado ser impuro, (se elimina la tentación a desviar recursos del Estado cuando los recursos financieros los otorga un proveedor extranjero de fuerte moneda), y que lo impuro, lo necio es ser honrado.

 Pero como ya enuncié, los que así piensan son aquellos “aldeanos vanidosos que creen que el mundo entero es su aldea”, como dijera José Martí.

 El mundo, donde también está Cuba aunque la pirámide invertida en el funcionamiento de su sociedad casi nuble esa verdad, premia más el conocimiento que el libertinaje.
De hecho, también en Cuba, a su modo, así se hace, pues el valor de las gentes no depende de las cosas que ostenten, sino de las inversiones en el alma y en los principios.


Esa concepción en realidad aún es mayoritaria en la población cubana, que se resiste al deterioro en ascenso de sus valores y que anhela el empoderamiento de la virtud en su sociedad.

 De Internet ni hablo: han subido tantas imágenes e historias denigrantes, más o menos ciertas de una parte de la sociedad cubana, que presentan y venden a Cuba como si esto aquí solo fuera fornicación y miseria.


 ¡Qué falta le hace Internet a todos los cubanos! Mucho más diversa sería la imagen de Cuba en la red de redes si hubiera mayor acceso, eso, por supuesto, si dejan de bloquear y piratear los sitios web cubanos.


Tócale al gobierno luchar por los sueños de su pueblo más allá de las tribunas, los congresos y los anuncios mediáticos.


 Tócale al pueblo luchar por un gobierno ajustado a los sueños de su gente. Al pueblo le toca gobernar para que no se tuerzan los principios de modo que llamemos a lo malo bueno y lo bueno, malo.

1 comentario:

  1. (Fragmento de Hombres Necios
    de Sor Juana Inés de la cruz:

    ¿O cuál es más de culpar
    aunque cualquiera mal haga?
    ¿la que peca por la paga
    o el que paga por pecar?

    Larry Thomas Ricell
    Creo en el perdón de los pecados.

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