jueves, 5 de febrero de 2015

Cuba cae en la Serie del Caribe...Y se levanta!


Con tres juegos ganados y tres perdidos, el equipo Vegueros de Pinar del Río, representando a Cuba, ganó hoy la Serie del Caribe 2015.
Luego de perder los primeros tres partidos contra México, Dominicana  y Venezuela, el equipo cubano le ganó a Puerto Rico y quedo con 3 ganados y uno perdido en la tabla de posiciones.
Una Victoria de Dominicana frente a México, en la primera vuelta lo remolcó por los pelos a participar en los semifinals de cuatro equipos.
El sábado el equipo cubano le ganó al de Venezuela y el domingo al de México. Eso bastó para coronarlo campeón, como establecían las reglas...
De hecho Venezuela con 4 ganados y 1 perdido quedó fuera de los finales.
Así es que a celebrar esa Victoria, y a pensar cómo hacer un major equipo para el futuro. Por esa razón El Timbeke, con esta aclaración necesaria, mantiene el botellazo de Leydi Torres.




El Timbeke reproduce este "botellazo" de la bloguera cubana, Leydi Torres Arias, publicado en su blog Botellas al mar, bajo el título de: qué pasa con la pelota cubana?



El comentario de esta joven periodista, amante del deporte nacional, de los "jonrones y los ponches", no solo está escrito con oficio profesional, también abre interrogantes más abarcadoras, digo yo.

Hace unas horas Vegueros de Pinar del Río acaba de caer derrotado 6x2 frente a los Caribes de Anzoátegui en la Serie del Caribe. Todo parece indicar que tras esa derrota los Vegueros regresarán a la tierra del tabaco con una pobre cosecha.

En fin, El Timbeke cede la palabra a Botellas al mar.

Crecí con la idea invariable de que el equipo cubano de béisbol siempre ganaría. Voy a decir, como Ortega y Gasset, que yo soy yo y mis circunstancias. Y debo aclarar que nací a finales de los ´80, y mis primeras experiencias en un estadio, o viendo un partido por la TV fueron de la mano de mi padre. Él me decía que ese era el deporte nacional, y que el equipo Cuba no me haría sufrir porque siempre ganaban. Actualmente solo puedo sostener lo primero.
Mi padre me mostraba a Kindelán, Linares, Pacheco, Marquetti… y logró que los quisiera como si se trataran de emblemas nacionales. Y lo eran.
Ni mi padre ni los de su generación me enseñaron a que a esas competiciones se iba con dos jabitas: la de ganar y la de perder. Perder no era una opción.
Mi padre también fue víctima de sus circunstancias. Tanto escuchó aquello de que el team Cuba siempre ganaba, ¡siempre! Porque el béisbol, más que deporte nacional, se convirtió en una causa casi tan importante como eliminar el Bloqueo.
Pasado el año 2000 comenzaron a caer en olimpiadas, torneos holandeses, clásicos mundiales…
Y aquello de: “vas a ver como ganan” comencé a dudarlo cuando el oftalmólogo me diagnosticó astigmatismo y miopía, y en lo adelante tuve que usar espejuelos.
Primero nos dijeron que los asiáticos nos ganaban en el Clásico Mundial porque esa gente ya había entrenado duro, ¡capitalistas de mierda esos japoneses que ni comen por entrenar! Y pensé que tal vez ingerían mucha espinaca -como Popeye- y se habían hecho más fuertes.
Luego escuché que los holandeses también estaban fuertes, fuertes… (¿También estaban comiendo mucha espinaca?) y por eso nos dejaban fuera.
Mis ilusiones estuvieron más perdidas que en la obra de Balzac. Pensé que los jugadores de los otros países realmente estaban comiendo mucha ¡mucha! espinaca y se habían convertido no ya en Popeye, sino en Superman, en Batman… y que los cubanos no acababan de encontrar la espinaca.
En una ocasión amenazaron con dejar el béisbol fuera de las competiciones olímpicas y casi suspiré aliviada –una vergüenza menos, pensé.
Tanto perdieron, perdieron, perdieron… que cuando ganaron medalla de oro en los recientes Juegos Centroamericanos de Veracruz, una delegación oficial recibió al equipo en el aeropuerto, con otra medalla: la de la dignidad.
Ahora llega la Serie del Caribe. Los narradores deportivos aseguran que el equipo Cuba está ganando en experiencia. Mi duda es: ¿cuándo la van a aplicar? Al término del juego con República Dominicana les escuché decir que solo cuando lleven un equipo Cuba a jugar para divertirse, y no con la presión de ganar, ganar, y ganar… solo entonces van a obtener el primer lugar. Si es así, otra duda: ¿por qué no llevaron al equipo completo de Pinar del Río? Ya que ellos fueron los campeones de la pasada Serie Nacional de Béisbol, ¿por qué buscaron refuerzos en otros equipos? Si de todas formas no importaba ganar o perder, todos los pinareños podían haber ido a divertirse, digo yo…
Por cierto, los narradores de la televisión cubana me van a causar un trastorno cerebral grave: cuando ganan (o sea, solo anoche): Ganó el equipo Cuba; y cuando pierden: Perdieron los Vegueros de Pinar del Río. No entiendo… ¿acaso no son los mismos jugadores?
Y las justificaciones que llegan son una mezcla del efecto mariposa con el cuento de la pulga.
Aún no sé qué diablos pasa con la pelota cubana. A mí desde niña me dijeron que ese equipo solo iba a ganar, ganar y ganar… y que nunca me harían sufrir. Yo solo espero que encuentren el camino –si no a la victoria- al menos al campo de espinacas, porque en los últimos (no tan últimos) años me han tenido en conteo de 3-2 (hasta pudieron ser los causantes de mi arritmia cardíaca) y espero que no me sigan ponchando, o tendré el infarto seguro antes de verlos alzar otra medalla de oro.

Share this:

No hay comentarios:

Publicar un comentario